Posidonia oceanica es una planta acuática clasificada dentro del grupo de fanerógamas marinas, y constituye un endemismo en el Mar Mediterráneo. Se distinguen de las otras angiospermas marinas por el tamaño, ya que Posidonia oceanica presenta mayor porte que sus semejantes: Cymodocea nodosa, Zostera marina y Zostera noltii.
Existen evidencias de su colonización del medio terrestre en épocas remotas (Proyecto Life + Posidonia Andalucía), sin embargo, en la actualidad es una planta estrictamente marina, de las más grandes del planeta y de edades milenarias.
Cabe destacar, asimismo, el alto valor que tienen los ecosistemas constituidos por esta planta y "sus acompañantes".
Como se aprecia en la imagen superior, los restos de Posidonia que llegan a la costa suponen una protección natural frente a la erosión del mar, ya que forman extensas acumulaciones de hojas y rizomas (arribazones) que pueden agruparse dando lugar a "kiwis de mar"(imagen inferior). Los arribazones también constituyen refugio para crustáceos y moluscos que son, además, alimento de algunas aves.
Además, las praderas sumergidas retienen sedimentos y disminuyen la energía erosiva del agua.
Por otro lado, P. oceanica es hábitat para otras especies sobre todo de fauna, algunas de ellas protegidas como Pinna nobilis (nacra), es fuente de recursos pesqueros, constituyen importantes sumideros de dióxido de carbono y son indicadoras de la calidad ambiental, ya que sólo se dan en aguas no contaminadas y claras. Anecdóticamente, cabe señalar su utilidad para otro fines como relleno para colchones para evitar las chinches, el extendido y quema de restos de la planta sobre campos de labranza para enriquecerlos en sales minerales, su uso como aislante térmico y sonoro en rejados, y en la actualidad se está estudiando su posible utilización para la elaboración de cementos.
Debido a su endemismo, pequeña distribución a nivel mundial, vulnerabilidad ante pequeños cambios ambientales, las amenazas antrópicas a las que se enfrenta, su situación actual de recesión, y su alto valor ecológico y provisión de servicios, Posidonia figura en el Anexo I de la Convención de Berna como especie estrictamente protegida y en el Anexo I de la Directiva Hábitat como hábitat prioritario a conservar: hábitat 1120, praderas de Posidonia oceanica. (adaptada en el Real Decreto de 7 de diciembre de 1995 en nuestro país)
Además, el Reglamento de Pesca de la Unión Europea para el Mediterráneo, prohíbe expresamente la pesca de arrastre sobre praderas de fanerógamas marinas.
Existen evidencias de su colonización del medio terrestre en épocas remotas (Proyecto Life + Posidonia Andalucía), sin embargo, en la actualidad es una planta estrictamente marina, de las más grandes del planeta y de edades milenarias.
Cabe destacar, asimismo, el alto valor que tienen los ecosistemas constituidos por esta planta y "sus acompañantes".
Como se aprecia en la imagen superior, los restos de Posidonia que llegan a la costa suponen una protección natural frente a la erosión del mar, ya que forman extensas acumulaciones de hojas y rizomas (arribazones) que pueden agruparse dando lugar a "kiwis de mar"(imagen inferior). Los arribazones también constituyen refugio para crustáceos y moluscos que son, además, alimento de algunas aves.
Por otro lado, P. oceanica es hábitat para otras especies sobre todo de fauna, algunas de ellas protegidas como Pinna nobilis (nacra), es fuente de recursos pesqueros, constituyen importantes sumideros de dióxido de carbono y son indicadoras de la calidad ambiental, ya que sólo se dan en aguas no contaminadas y claras.
Anecdóticamente, cabe señalar su utilidad para otro fines como relleno para colchones para evitar las chinches, el extendido y quema de restos de la planta sobre campos de labranza para enriquecerlos en sales minerales, su uso como aislante térmico y sonoro en rejados, y en la actualidad se está estudiando su posible utilización para la elaboración de cementos.
Debido a su endemismo, pequeña distribución a nivel mundial, vulnerabilidad ante pequeños cambios ambientales, las amenazas antrópicas a las que se enfrenta, su situación actual de recesión, y su alto valor ecológico y provisión de servicios, Posidonia figura en el Anexo I de la Convención de Berna como especie estrictamente protegida y en el Anexo I de la Directiva Hábitat como hábitat prioritario a conservar: hábitat 1120, praderas de Posidonia oceanica. (adaptada en el Real Decreto de 7 de diciembre de 1995 en nuestro país)
Además, el Reglamento de Pesca de la Unión Europea para el Mediterráneo, prohíbe expresamente la pesca de arrastre sobre praderas de fanerógamas marinas.